DIH - Introducción

A lo largo de la historia, muchas civilizaciones establecieron acuerdos verbales de cómo hacer la guerra. Estos acuerdos se convirtieron con el tiempo en prácticas o costumbres entre las partes involucradas.

Más tarde, las costumbres se transformaron en principios éticos que posteriormente se expresaron en normas de derecho. El Derecho Internacional Humanitario con las características que lo definen actualmente comienza a conformarse en Europa a mediados del siglo XIX.

Las condiciones económicas, sociales, políticas y geográficas de Europa, aunadas al avance tecnológico (que propició el desarrollo de nuevas armas y métodos para hacer la guerra), trajeron como consecuencia la necesidad de elaborar un nuevo orden jurídico para regular las conductas de los combatientes durante los conflictos armados.

Es en Junio de 1859, cuando un comerciante suizo de nombre Henry Dunant, al estar en un viaje de negocios por la región de Lombardía, presencia una batalla entre los ejércitos de Francia e Italia en contra de Austria. Esta batalla es conocida como la “Batalla de Solferino”.

De la experiencia de presenciar esta batalla, Dunant escribe un libro titulado “Recuerdo de Solferino” que aparece en 1862, donde relata sus experiencias en dicha batalla y hace dos importantes propuestas. Por una parte, la fundación, en todos los países, de «sociedades voluntarias de socorro para prestar, en tiempo de guerra, asistencia a los heridos»; por otra parte, la formulación de un «principio internacional, convencional y sagrado», base y apoyo para dichas sociedades de socorro.

De la primer propuesta nace en 1863 la organización mundial llamada “Cruz Roja” y en 1864, con la firma del Convenio para el mejoramiento de la suerte que corren los militares heridos de los ejércitos en campaña, comienza el Derecho Internacional Humanitario.